15 dic. 2009

Si seré jodido

Hoy me rebelo contra la rebeldía, y me quedo tranqui en el sillón.

14 dic. 2009

Escribió varias novelas


Henry Miller decía que la mejor forma de olvidar a una mujer era convertirla en escritura. Lo que no dijo Miller es cuánta tinta debe sangrar para cerrar el capítulo.

Pedantería


Actualmente se acostumbra a escribir como se habla. Vaya y pase, al menos así no se maquillan las  cosas. Algunos condenan esta nueva moda, atribuyéndole una importancia cósmica a un hecho terrenal.

Prefiero eso a que me hablen como escriben.

Sobre ruedas



En Mundo Alas se sigue de cerca a un grupo de artistas discapacitados que junto a León Gieco forman un grupo para ir de gira por varias provincias de Argentina. Lo curioso es que Gieco no se roba el escenario, sino que se pierde como uno más. Confieso que por momentos la garganta se me anudó como corbata, y la armónica casi me parte al diome. Parecería que todos estos músicos no viven de la música, sino por la música. Por si fuera poco, aprovechan esta revancha que les da la vida y van por más. Bastante más. Todo esto se enmarca en un documental que tiene música, pintura, baile, y un poco de todo.

Destaco algo: en ningún momento el espectador siente lástima; ellos se ganan el aplauso porque logran un buen sonido. Tampoco se apela al golpe bajo que tan a menudo se ve en otros programas. A fin de cuentas, es fácil emocionar cuando mostramos a un nene llorando para subir un puntito de rating. Lo malo de todo esto es que se cae en la trampa del sensacionalismo y lo único que queda en la retina del espectador son discapacitados. En cambio, la grandeza de Mundo Alas radica en enseñar sus virtudes, sueños y todas esas capacidades diferentes que los hacen únicos. Eso sí, me quedé con ganas de escuchar El País de la libertad, que no formó parte del repertorio.

1) Cosas como estas me hacen pensar en la libertad.
2) Si no han podido ir al cine, dejo el link para verla online (¡clic!).
3) A Caro Riva, argentina que se hace querer casi tanto como Gieco, le dedico este post.

4 dic. 2009

La educación del futuro

Les dejo la charla Do schools kill creativity?, de Ken Robinson. Algo que rumié entre las conferencias de TED (Technology, Entertainment, Design). Dicho sea de paso: ¡qué buen sitio!

Para chuparse los dedos...

3 dic. 2009

Dos perspectivas del mismo abrazo

1. Digamos que el encuentro lo agarró desprevenido. Con la confusión bajó la guardia y la reacción que sobrevino fue defensiva. Intentó negarse, pero sirvió poco y nada. Sus ojos se encendieron, y con razón, ya que nunca había sentido algo así. Ese abrazo intenso lo hacía perder pie. No terminaba de entender dónde estaba, ni qué pasaba, ni... A esa altura no podía contener la adrenalina. Cedió al fin. Se abandonó en su boca suave y húmeda. Aquel abrazo lo partió. Entre los dos se hicieron uno.


2. Salió del tronco hueco tan rápido como pudo. Tomó a su presa primero con la boca, para luego enroscar su cuerpo alrededor. El apretón inmovilizó al hurón en cuestión de segundos, quitándole la más mínima posibilidad de realizar una maniobra salvadora. La presión ejercida sobre su cuerpo hizo que perdiera toda resistencia, hasta morir de asfixia. Luego de la estrangulación, la pitón reticulada tragó a su presa entera. Literalmente estaba partida en dos. Se acostó despacio y empezó a digerir.




Le mando un abrazo a Rocío, esa amiga
bióloga que estudia monitos en Misiones.

9 nov. 2009

Claro que te acordás

Para leer mientras se escucha esta canción:


Al tenerla ahí adelante, tan altiva y distante, no la tendría nunca más. Aquel recuerdo se evaporaba. De un momento a otro se veía obligado a rehuir de esa última imagen atesorada como la postal de la infancia. Esta nueva foto no tenía trenzas de oro ni aparatos fijos. No olvidaba, desde luego, la escena en la que media escuela se rió en su cara y lloró como recién nacido. Aquella tarde ella le regaló cinco tímidas palabras. Era (¿es?, ¿seguirá siendo?) la nena más linda de la generación.

Al parecer, esa mujercita menuda como princesa de torta se había convertido en una reina de labios carmesí. Él supo poner su mejor cara de póquer, como cada vez que le venían unos nervios indomables. La miró una y otra vez. Ahora que el miedo y la timidez no le cerraban la garganta alcanzaría a decirle un Tanto tiempo, no me digas, mirá vos. No obstante, ella también podría hacer lo suyo y acercarse. No pedía un abrazo que lo dejara a la deriva. Bastaba con que levantara las cejas (un poco nomás) justo antes de decirle:

-Hey.

2 nov. 2009

La ignorancia que nos parió

El humo subía en volutas. Soltó un arito de humo y dijo:

-Entonces sos hijo putativo.
-¿Cómo, cómo, cómo? -dijo desorientado el otro.
-Nada, que sos un hijo putativo...
-Mirá estúpido, con mi madre no te metas. Y mejor rajá porque te voy a untar dedos en toda la cara.

La nube de humo y él se alejaron.

29 oct. 2009

Desamor

Trató de ahogar las penas en alcohol pero, al parecer, flotaban.

Amor

Era tan fea, tan perfectamente fea, que le resultó hermosa.