26 feb. 2009

Incómodo



La comparación es inevitable, pero no queda otra.
Hay que entrenar.

8 feb. 2009

No sé



Supongo que la quiero por las virtudes. Intuyo que es la única -única- mina que combina la dosis justa de arte, libertad, frescura, alegría. Qué sé yo. De paz, seguridad, temperamento, humildad... Creo que es por eso. Porque el último beso es como el primero (o mejor aún) y después del beso viene la

pausa.

Hay un algo imposible de escribir y describir. No entiendo por qué cada vez que pienso en ella me quedo en blanco y dejo de pensar. ¡Pero qué imbécil! Todo esto suena cursi. Supongo que la quiero por sus virtudes, aunque tenga esas gietas molestas que tampoco vienen al caso.

Temo que me fascina por sus defectos.

25 oct. 2008

Memento


Hoy se levanta sin saber lo que pasa. No sabe lo que hizo y dejó de hacer. Ni un poco. Nada. Estira el brazo en busca de los lentes y no los encuentra. Así que camina con cuidado por la casa. Va directo a la cocina, con ganas de desayunar. Al llegar no recuerda para qué había ido. Entonces vuelve en busca de los lentes. ¿Para qué había vuelto? Se ensaña durante unos minutos y su enojo aumenta porque no sabe qué lo puso así.

Después se le pasa. Porque se olvida que está enojado. Porque se olvida que se olvidó. Le vienen ganas de hacerse unas tostadas con manteca y miel. Mientras se le pasan las tostadas, se pierde en un pensamiento. Al menos no tiene alzheimer. Tampoco se hace problema, y en todo caso, le ve el lado bueno al asunto: quizá sea una oportunidad para borrar lo que no vale la pena recordar.

14 oct. 2008

Proyecto final de carrera


El proyecto va tomando forma. Me temo que, a pesar del esfuerzo, va a llevar más tiempo de lo imaginado. Es mejor no dar pronósticos ni apurar los procesos.

En la foto, los dedos ascienden lentamente y la pirámide no cede. La mayoría de los libros ya fueron digeridos, aunque falta pasar las notas (¡ay!).

La balanza electrónica de casa indica el peso del conocimiento: 8, 1 kgs.

17 set. 2008

Desprendimientos

Días atrás regalé Libro de crónicas, de Antonio Lobo Antunes. ¡Ah, no es tan fácil como parece! No me engaño, casi no lo largo. Uno se resiste y con razón: se trata de mi predilecto. ¡Pero qué libro, mierda! Ambos estamos en tiempos de desprendimientos. Sin pensarlo ocho veces, suelto la dádiva con una condición: si se queda en España, se lo regalo; ahora, si vuelve, me lo devuelve. Sencillo.

Sé perfectamente que no vendrá mañana, que quizá se arrepienta y se quede en España, y que si viniera, probablemente yo no podría aceptarlo.... Qué más da. Tampoco la despedí personalmente. Pero a ninguno de los dos nos agradan las despedidas, y que yo sepa, ¿por qué tengo que decir adiós si la llevo conmigo? Me urge decir adiós, lo prometo, pero en estos tiempos las despedidas me huelen a hastaluego.

En fin, feliz cumpleaños, Diana.

(Detrás de la foto: Vivi, Diana y Anonetoy. Con tanta gente en el estadio, las provisiones se agotaron y Diana no pudo probar un choripán).

11 set. 2008

Así como así

No recuerdo bien, pero siento que la conozco desde que me conozco. Antes hablábamos y hablábamos. Y la noche duraba 24 horas. Más tarde, se mudó de barrio. Seguimos en contacto, a pesar de todo: 55 minutos de bicicleta disimulaban la distancia.

Ahora que lo pienso, no sabría decirles cómo ni por qué, pero perdimos el rastro. Así como así. Llegado el momento, nos hicimos un tiempo. Insistimos en reunirnos sinfalta. A medio camino, tuve un percance con la bicicleta. Oculté las manos manchadas con grasa de cadena y la saludé. Fue breve. La vi marcharse sin reparar en mí (ni en ella). No entiendo el motivo que la llevó a suicidarse, ni trato de entender. Se llevaba al mundo por delante, y el mundo se la llevó.

Por mi parte, intento recordar cuáles fueron las últimas palabras, pero no doy en la tecla. ¿Qué dijiste, exactamente? Cuando me preguntan, asiento de vez en cuando, con una sonrisa enigmática. Digo que estoy bien

(bien mal)

y el otro -más tranquilo- deshace sus dudas. En este punto de la charla, como quien se olvida lo que iba a decir, cambio de tema.

9 jun. 2008

Bon apetit


A continuación se citan los elementos para preparar un día amargo. La receta varía según el chef y, paradójicamente, puede que este plato quite el apetito al más hambriento.

Receta:

En una tabla enharinada, desparrame pocas horas de sueño, pídale a algún colega que vierta medio litro de mala leche fresca y arroje una pizca de estrés. A continuación, coloqué la ralladura de algún loco que esté al alcance de la mano, una racha de mala suerte y agite todo en su cabeza. Cerciórese de amasar hasta que los grumos de humor desaparezcan. Si la masa no adquiere una contextura esponjosa debe cernir y espolvorear suficiente tolerancia hasta que lo tomen por idiota. Deje leudar dos horas. Corte el pensamiento en porciones pequeñas.

Para el relleno puede utilizar todo aquello que viene acumulando durante la semana. El procedimiento es sencillo: pase todo por una hora y media de impuntualidad hasta que no soporte la espera. Tome un ómnibus, añada una guarnición de malhumorados y sazone con adolescentes efervescentes. Para prolongar el dolor cocine a 350°F (175°C). Tenga en cuenta que el tiempo de preparación dependerá del tamaño del ómnibus. Tape todo lo que tenga que decir y retire cuando la situación se vaya de las manos. Mientras el plato se hornea, elabore la salsa: agregue dos tazas de trabajo hasta el tope, seguidas de una cucharadita de impaciencia generalizada. No cambie de actividad por mucho tiempo y suba el volumen de las quejas ajenas.

Hierva en abundante agua para evitar que se peguen. Si le baja la presión, está poco atento, y por error el plato sale mal, acuéstese e intente descansar. Repose el tiempo necesario y recuerde: la venganza es un plato que se sirve frío.

(Nota: hace décadas le prometí a Pía un pie como el de la foto.)

30 may. 2008

Invitación


Vuestras Mercedes:

Como bien han de saber, en el glorioso día dedicado a Venus, nuestra esfera habrá realizado dos revoluciones completas alrededor del furioso sol. Aquel día, Maytee y Anonetoy unieron sus destinos, envidiados por los mismos astros que, cual joyas brillantes nacidas del seno de la Tierra, iluminan la noche y esta, nuestra agraciada relación.

Para marcar este luminoso evento, hemos decidido juntaros, seres cercanos a nuestro Espíritu, en gozosa celebración plena de alegría, danza y brebajes. El lugar del encuentro será el chateau del noble caballero Lucas Terry, que con gentil voluntad ha de recibiros en sus afamados aposentos, ubicados como bien sabéis en la intersección de Blanes 1188 y Canelones. La hora señalada es previa a la medianoche, comenzando a las veintidos horas. Muy a nuestro pesar, a partir de la medianoche la entrada estará restringida, pues en ese mismo aposento el noble trovador Sir Marito Silva nos deleitará con las dulces melodías de su afortunado laúd.

Así que ya sabés, loco. Hoy a las 22 horas -caigan antes de las doce- nos vemos en Lucas Terry y rompemo' todo con Marito. Confirmen asistencia a noseasamargo@dale.veni

Los novios saludarán en la barra.

22 may. 2008

Zoo-rro


La anécdota: Anonetoy alcanzó los 12 años de edad en un campamento. Por la noche los aventureros solían caminar en grupo, tomar aire, recorrer el bosque. Al volver a las carpas, se repetían las mismas imágenes: al dejar la comida a la vista, una visita nocturna se llevaba parte de las provisiones. Pero, por el contrario, si la comida estaba resguardada bajo candado, las paredes de la carpa aparecían meadas. Un día, en la penumbra, Anonetoy se topó con la mirada desafiante del zorro gris.

La anécdota (2): a veces, sólo a veces, me vienen ganas de ir al zoológico de Villa Dolores. Cosa que resulta un tanto masoquista, por cierto. En octubre de 2007 fui con Maytee. La foto (¡clic en la imagen!) muestra el rótulo con la siguiente inscripción: “En libertad vive seis años, y en cautiverio vive hasta 13”. Me pregunto si el zorro que se resguardó en la jaula y no quiso aparecerse en la foto, entenderá la gravedad del asunto. O sea, tenía por delante seis años de vida en libertad, meando carpas de niños. O comiendo provisiones. O meando provisiones. Y ahora, ¿qué tiene? Ah, sí. Siete años más de vida, alimentos balanceados y visitas guiadas. Pero el zorro es astuto y sabio. Quizá por eso, aquel día de octubre se escondió en un recoveco apartado de la jaula. En verdad, era como si lo supiera.


En la foto, Ella en el zoo. El lunes cumplimos dos años.

11 may. 2008

Laura


Del portero, ni rastro. Se había ido hace mucho. El edificio estaba tan vacío que con cada risa que se filtraba, las paredes se contagiaban. Aunque creía dirigirse al ascensor, la realidad mostraba a un pobre tipo dándose tumbos contra la pared.

Si me bajo dos pisos antes, y camino por las escaleras, mamá no se entera, pensó. El ascensor detuvo su marcha, pero en el piso equivocado. Laura, la vecinita, lo saludó. Era el momento para echarle los perros de una vez por todas, y de última, como plan b, atribuirle toda culpa al alcohol al día siguiente. Petrificado, sin que el sistema nervioso correspondiera estímulo con reacción, se quedó mudo.

Una vez descalzo, subió las escaleras y abrió la puerta con cautela. Ya acostado, con los ojos cerrados, sintió que estaba en el Rock & Samba. Acoples, bombos, Laura. Eso, mañana se lo digo. Acoples, Laura, Laura.