18 oct. 2009

Efervescencia


Los tiempos cambian, como cantó Bob Dylan. Cambian tanto que no sé qué pensar: en la tanda comercial no deduzco si nueve de cada diez odontólogos recomiendan a un político bien blanco o si un servicio financiero asegura tranquilidad a cambio de un voto. A diestra y siniestra se entreveran las cosas y no atino a distinguir si promocionan un auto que brinda Un rumbo seguro o si el Frente Amplio viene con amortiguadores para evitar sobresaltos a futuro. Desde el vamos me marean. No sé si hablan de sujetos de derecho o si exponen derechos del consumidor. Las cosas, así como las pintan, me hacen creer -aunque espero equivocarme- que las políticas sociales no son más que gestos de responsabilidad social empresarial de los partidos políticos...

A una semana de las elecciones nacionales, el panorama se pone efervescente. Y no es por la Coca Cola.

4 comentarios:

Pobre loco dijo...

Ojalá que los uruguayos "sepan cumplir" y no hagan locuras en estas elecciones.

Im back

Anónimo dijo...

¿La feta de salame en la urna vale como "saber cumplir"?

anonetoy dijo...

Pobre loco, welcome back.

Anónimo, la anulación de votos en las elecciones es un buen indicador para medir la creatividad de los ciudadanos. Y la feta de salame, si bien sigue siendo efectiva, ya perdió vigencia creativa. Habrá que buscar otra salida más original.

Romina dijo...

¡Eso! Te tiro una: en tu próximo post podrías hablar de algunas formas para anular el voto.