13 may. 2009

Arriba

En la mañana arranco hacia el cerro Pan de Azúcar, pero por un camino equivocado. Algo adrede, por cierto. Salto el alambrado y me encuentro con una vegetación espesa, infranqueable a golpe de vista (foto). Pienso otra alternativa, y para entonces se mueven algunas ramas. Son vacas.

Sigo su rastro y encuentro un camino estrecho, con poco más de un metro de altura. En cierto momento desaparece el trillo y parece que no hay con qué darle, hasta que zigzageo y doy con otro camino. Entre zancada y zancada me escabullo entre los cardos. Llega un momento en que todo está tupido de espinas y hay que juntar valor. ¡Zas! La rodilla se despelleja y me vienen ganas de putear con eco. ¡Zas2! ¡Zas3!. Me cago en la raíz cuadrada de tres.

Cantaba Zitarrosa: "No eches en la maleta lo que no vayas a usar. Son más largos los caminos pa´l que va cargao de más". De más está decir que me arrepiento de no haber llevado pantalón largo.

1 comentario:

Merelo dijo...

La imagen de la derecha es perturbadora...