8 abr. 2008

Meteoro


Leo en Clarin.com que un meteorito del tamaño de un auto impactó en Entre Ríos. Meteoro tenía un auto y también iba rápido.

Pero el hecho noticioso es que hoy, 8 de abril, Anonetoy rompió record. Salió de casa a las 7:49 y llegó a las 8 en punto a la UM. Mapred marca un trayecto de 3900 metros.

Según testigos el bólido se impactó en la universidad provocando un gran estruendo. La bicicleta quedó intacta.

Nota: un clic en la foto y las distancias se dilatan.

1 abr. 2008

El regreso


Llego justo a tiempo. Un aire espeso, resabio de baño químico y sudor, fermenta en la entrada principal. Los rostros expectantes de unos 20.000 creyentes esperan perplejos. Entro en territorio desconocido, pero juego como locatario. Veo cómo su legado se ha diseminado por más de tres generaciones de receptores, y cientos de celulares, como estrellas en una mancha de gente, anuncian el arribo a tierras orientales de Andrés Calamaro. Sí, Diez años después. Me encuentro buscando los retazos de un Calamaro que no me debe nada. A lo alto una nube se acomoda entre la cortina de árboles que cerca el Estadio Charrúa. No distingo si se trata de una nube o del humo de los porritos.

Tampoco hay señal de aquellas tormentas químicas. Estoy ante un anfitrión contracturado. Ayuno, insomnio, fármacos: palabras que ya no integran su vida. Es de esperar que Andrelo esté así de nervioso. Pues sí, todo ha cambiado mucho. Es un niño enamorado, sin cocaína en las narices. Me viene a la mente aquello que dijo: “Es probable que ya haya escrito mis mejores canciones. No es triste darse cuenta de eso”. Por mi parte, no espero nada. Juro que nada de nada. El último disco es lo más cercano a Los Rodríguez. Y eso es bueno. Pero tiene mucho copy & paste de sí mismo. Y eso es malo. Con Loco entra en calor. Ahora está verborrágico y las palabras fluyen a borbotones. Parece un veterano de guerra que desenvaina lo mejor de este Calamaro y del otro (ese que tanto disfruté). En un repertorio atorado de canciones románticas y pícaras, otras en clave cumbia, y mucho de su nuevo proyecto funck/rock, empiezo a saltar. A los golpes abro paso entre la gente y llego al corazón de la tribuna. Con A los ojos y Canal 69 se abre un viejo cajón de nostalgia y orgullo.

Me alejé con los gemelos agarrotados. Ayer no tenía nada que decir, pero me habló. O yo le hablé a él. Da igual. Es que sus canciones siempre han sido un lugar común, con letras que pecan de simpleza y melodías pegadizas que mueven al que se deja llevar. Ayer consiguió mucho con muy poco. Como siempre. Parece que La lengua popular aún tiene mucho que decir.

14 abr. 2007

III) Efecto dilución

Como un peón que da el primer movimiento. Así estaba yo. Sin saber la jugada de Susana. Solo y expectante. Fijé la mirada y tropecé con unos ojos agazapados y desnudos. Hice foco tratando de ver qué me quería decir. Se enjugó las lágrimas. Atrincherados detrás de unos lentes oscuros, se escondían un par de ojos sabios. Había muerto Marta, tan querida por Susana, papá y nosotros. Pero Susana, de sus más preciadas compañeras, estaba atornillada a un banco. Con una mirada sin fuerza, tan ajena a un grito lanzado, tan tranquila a la vez.

Por fin se apresuró a decirme algo que entendí como el efecto dilución de la muerte. Básico, cae uno y al toque caen los otros. De alguna forma esos ojos me decían que también ella se estaba apagando. A un año de la muerte de Beba, y a un día de la muerte de Marta. Todas se están diluyendo. Algo absorbe toda esa energía que las había mantenido unidas; y ese algo es razón suficiente para abandonar la vigilia. Susana, sin saberlo y dando el ejemplo, me enseñó de la muerte. A mirarla de frente. A no bajar la mirada, a pesar de todo.

A Marta y Beba, del linaje de las águilas. ¡Qué se las quiere!

II) Prórrogas


Soñé que poco a poco había estado aplazando todo para la vejez; para después de esto o aquello. Para cuando tuviera tiempo. Soñé, también, que la vida se me escapaba como un puñado de arena. Que todo lo agradable desaparecía como una moneda en las manos de un mago. Que había sido un ingenuo al pensar que en algún momento la vida pagaba con esa paz eufórica. Esa que tanto había imaginado. Era viejo y sentía que esa paz no existía. Tal vez había dejado para más tarde lo importante. Había logrado lo tangible pero efímero, desconociendo que lo importante (eso que parece inútil y poco serio) ya no lo podía conseguir.

Pero estaba despierto.

I) Mensajera


Meses atrás fui a mi primer entierro. Un olor fétido taladraba el escaso olor de las flores. Cosa curiosa, no había moscas entre tanta podredumbre. Cargaron el ataúd, mientras una galería de rostros perplejos se encargaba de tragarse las palabras. Comprendí la desaparición de las moscas. El crujir de las cuerdas, las vallas humanas y una multitud que abrazaba -y abrasaba- a los familiares de los muertos. A mis familiares lejanos. Las mujeres vociferaban con la certeza de comunicarse con el muerto vía ataúd inalámbrico. La masa humana se acercaba como buitres. Demostraba una piedad leprosa que caía sobre la familia. Algo repugnante. Y por si fuera poco, bloqueaban la respiración. Estrangulando al oxígeno. Nada más incómodo que postrarme ahí. Esperando el momento oportuno. Obligado a seguir el ritual. Mi más sentido pésame, dije. ¿Qué más podía hacer?

Y me asombré ante la población de cipreses que contemplaba la escena. Estaban preparados para la fiesta. Cubiertos de musgo y liquen. De enredaderas fashion. Erguidos y solemnes, semejantes a caballeros cortesanos. Mientras tanto, una cucaracha salió del sepulcro. Se me escapó una risa. La imagen de una cucaracha saliendo vencedora del sepulcro, tras moverse la piedra, es única. Pensé también que conocía mejor que yo a la abuela Manola. La abuela que murió poco después de mi nacimiento mandó un saludo desde su lejanía. Y la pobre cucaracha mensajera no recibió propina.

10 abr. 2007

Buen día


Retomo un libro: Para empezar bien el día, regalo antiguo de Patricia. Curioso, lo leo únicamente en las noches, Para empezar bien el sueño. Son de esos libros que tratan de tirar para arriba con efecto somnífero. Me habrá visto una veta negativa. Ni idea.

Sigo creyendo que lo mejor para empezar bien el día es una canción deseada, siempre y cuando también despierte a la hora deseada. Viendo que se hace tarde, me relamo pensando cuál sería la canción de mañana. Soy un soñador. TODAVÍA no tengo un equipo de audio despertador. Pero ya vendrán tiempos mej... Peores.

Pensé en ustedes. En mi buena acción del día. Pero ustedes dirán.

Para Sick Boy: Wish you were here - PF.
Para Eimb: Come Together/While my guitar gently weeps - Beatles.
Para Nonino: Hay cosas que no importan - Terapeutas, The.
Para Presus: A los ojos – Los Rodríguez.
Para el Pollo: la marcha del pollo. Desconozco el nombre.
Para Yazlux: Lo echamos a suerte - Ella baila sola.
Para Fantasía: Hand me down – Wallflowers.
Para Peter: Mmmmm – Crash test dummies.
Para Romina: La canción de Corazón valiente.
Para Eresfea: Un flash – Alísónicos.
Para Pablo: Para que salga mejor - Juan el que Canta.
Para Tito: Esperanza - "Quique" Iglesias.
Para Andrea: Blowing in the wind - Bob Dylan.
Para Publi: Churúp churu Rururú - Coca Cola
Para Anonetoy: Luka - Suzanne Vega.
Para Pobre Loco: Locomia y su canción homónima.


Faltan otros tantos. Pero ellos dirán...

La hermana más hermosa

El mundo de la música es tan vasto que me basta. Si disfrutaré viendo a los efervescentes músicos que cambian de imagen como si fuera una cuerda de charango. Los mismos que predican la libertad con belleza acerada; y después, cuando se infla el colchón verde, no son consecuentes. Consecuencia: la libertad los encarcela. Decía aquel proverbio: “Si quieres saber cómo es alguien, dale poder”.

Me pica la curiosidad y recuerdo marcas asociadas a la libertad. Se me vienen dos a la cabeza: Harley Goliatson y Marlboro, con su bien ponderado Mundo Marlboro. Mundo de pocas palabras, sosegado, varonil. Pero después veo a los que lo fuman, como aquel médico. Como aquellos que tienen Parkinson, postura lánguida, ictericia en los dedos y que terminan, paradójicamente, perdiendo la libertad.

Será por eso que los que la encuentran prefieren dejarlo todo.
Y abandonarla a ella, la hermana más hermosa, con una elección.

29 mar. 2007

Gallina

¿Cuándo murió un pollo de viejo? ¿Por qué no son dueños de sus decisiones? Ni siquiera, dueños de sus vidas. Sin intención de ofender al Partido Antitaurino español, al menos los toros reciben una muerte digna; con una media verónica. Consumada su etapa de engorde, la carne del pollo existe solamente para ser consumida aproximadamente en medio año. Nada se salva, salvo los picos, ojos y patas... ¿A dónde irán a parar tantos picos?

Afirmaba que la carne brotaba de los supermercados. Pero el ingenuo se equivocaba. El pequeño Anonetoy miraba atónito con ojos de luna llena. El muy… verdugo lo decapitó a metro y medio del que hace seis años había salido del repollo. Y la cabeza del re/pollo rebotó. Rebozó de alegría durante unos minutos. Se tiño el pasto de sangre. No me causó gracia. Y odié de por vida (bueno, de por días) al que se hacía llamar papá. Gallina.

En la noche cené pollo. Me lo comí sin pestañar. Pero yo no sabía. Lo juro. Si bien puede parecer una gilada dolerse por seres que entre sí no tienen la páctica del duelo; ahora sí, después de tanto, pido perdón. Mal yo.

20 mar. 2007

Feliz cumpleeraños


Ayer recorrí Tristán Narvaja, biblioteca nacional de Loquesea. Tras hora y media conseguí regalo. El primero, Lobo-hombre (nuevo - reliquia-, $170) de Boris Vian, para condimentar de hilaridad la víspera. El segundo, El extranjero (usado -ganga-, $100) de Camus, para sopesar las risas de Vial. Espero le gusten. Son regalos boomerang: de esos que buscan sutílmente el beneficio propio. Como el marido que regala un lavarropas. A Rocío, primer amor, primera novia, primera amiga y confidente; felicidades.

Sin olvidar al Colo, distinguido chef (descontando el guiso), que hoy tristemente cumple 20 con la desolación del bebedor que sufre por no tener 21, edad mínima en EEUU. A él, borracho generoso capaz de donar sangre con (o sin) espuma y amigo bueno (de la Cirrosis); si todavía no perdiste la conciencia, salud.

Hoy brindo por la Cirrosis. Y esperen al sábado...

15 mar. 2007

Nada nuevo


Costó levantarme. El despertador, haciendo valer su nombre, me despertó ladrando. Y empezó el largo y tortuoso camino hacia el baño. De niño, cuando la cabeza hacía de péndulo, Anonetoy rebotaba como pelotita del pímbol contra los muebles; pero ahora anoto moretones a la lista negra de las piernas. Sigo siendo torpe. Nada nuevo.

Se me partía la cabeza. Como si un taladro perforara la protuberancia frontal (esa que los delfines tienen tan acentuada). Había soñado algo pesado como un adoquín. Pero cuando miré el espejo y ese cartel atornillado a mi cabeza, aproveché. Le saqué una foto: esa que aparece arriba.

Claro, comprendí, no hay mujeres lindas y feas, sino dinero.

Sé que tendré disidentes, que las ricas mandarán mosquitos del Dengue a casa y la genética pondrá tachuelas en mi banco. Pero las otras -esas que no entran a este blog- me entenderán.