24 abr. 2009

Autolaptop


Acabé de un tirón la novela de Bernhard Schlink que me prestó C.
La obra arranca cargada de pasión y erotismo, para luego bucear en la vergüenza de las generaciones post-nazismo y las distintas facetas de la culpabilidad. En el desenlace todo cuadra a la perfección y aunque el libro no es imprescindible, vale la pena.

Después del libro vino el turno de la película homónima. Ese día de lluvia el auto hizo de paraguas, los brownies llenaron el buche, y vimos la película en una laptop, con los asientos reclinados por completo. Sin saberlo, revolucionamos el concepto del autocine. También le di El barón rampante, a modo de trueque.

Noche linda si las hubo.

El Lector de El lector

El lector, P. 139:

"Hoy en día hay tantos libros y películas sobre el tema, que el mundo de los campos de exterminio forma ya parte del imaginario colectivo que complementa el mundo real. Nuestra fantasía está acostumbrada a internarse en él, y desde la serie Holocausto y películas como La decisión de Sophie y especialmente La lista de Schindler, no sólo se mueve en su interior, no se limita a percibir, sino que ha empezado a añadir y decorar por su cuenta. Por aquel entonces la fantasía apenas se movía; teníamos la sensación de que la conmoción que había producido el mundo de los campos de exterminio no era compatible con la fantasía".

Me detengo por un segundo y pienso en la literatura del holocausto que Eresfea recomendó y tuve la suerte de leer: Imre Kertesz, Elie Wiesel, Primo Levi, Viktor Frankl, etc. Otros tantos, como Tadeusz Borowski y Jean Amery, están en el debe. Quedan pocos escritores vivos que hayan presenciado la masacre y puedan depositar aquella experiencia en un libro nuevo. Algo me dice que la ficción nunca estará a la altura de esa realidad, por más que surjan películas excepcionales como La vida es bella y El niño del pijama a rayas.

17 abr. 2009

Dicen

Dicen que cuando alguien olvida algo en la casa de otra persona es porque quiere volver. Dicen. Quizá por eso pasó lo que pasó.

Él no vivía de ninguna promesa. Sólo disfrutaba el momento, única y exclusivamente. Así que se sumergió en su abrigo y se fue sin hacer ruido. No olvidó nada. Nada de nada.

Ese día la dejó. No estaba acostumbrado a las despedidas.

El alba asomaba.

10 abr. 2009

Low battery


Tengo un hermano hipocondríaco. Sí, una de esas personas que termina por contraer toda enfermedad que se le viene a la cabeza. Pero hay algo peor: tener otra hermana, médica ella, que le sigue el juego. Él dice que le duele algo. Acto seguido, ella diagnostica posibles causas y él termina por contraerlas todas. Juro que es cierto.

Pero me voy de tema. Vuelvo: leo un estudio de científicos británicos que comprueba que el estrés duplica el riesgo de contraer enfermedades. Largas jornadas de trabajo resultan un peso que pocos soportan (y no hablo de obreros que cargan bolsas de portland). Vaya novedad, el trabajo no siempre es salud. El tema es que los jefes sólo tienen en cuenta el estrés laboral y la salud de sus empleados. Más nada. ¿Acaso consideran la depresión y otros problemas que no entran en un certificado médico? También leo sobre una empresa brasilera que antes de entrar a trabajar evalúa tu estado de ánimo. Si estás mal, directo al psicólogo (nada de flippers, pool, o jueguitos que divierten y mejoran la retención de personal). Da la casualidad que tiene un índice muy bajo de deserción.

Hoy, justo hoy, ando cruzado. Y no hay Playstation que lo arregle. Tampoco soy hipocondríaco; sé perfectamente la raíz del problema. Desafortunadamente, no traje certificado médico.


Dedicado a Lau, luchadora que no pierde la sonrisa, a pesar de todo.
Y a Caro, la hermana médica. Ayer cumplió años.

26 mar. 2009

Separados al nacer

En la foto, Juan Cruz a punto de sestear.


Rocío y el Colo cumplen años con un día de diferencia, como es costumbre. Pero esta vez deciden festejar el mismo día, como no es costumbre. Entonces me veo en la encrucijada: ¿A quién visito primero? ¿Cuánto tiempo les dedico? ¿Voy afeitado? Ya conozco el paño, y sé de antemano que se alborotaría el avispero en una puja por mi presencia, así que decido buscar la solución en internet.

Luego de ardua indagación, el dios Google escucha mis plegarias. Encuentro un doble de acción peruano idéntico a Anonetoy, de nombre Juan Cruz. El tipo ideal para sacarme del aprieto en una de las dos fiestas. Y todos felices, comiendo perdices. Como no hay tiempo para reunirnos antes del arribo, lo pongo al tanto de la situación por correo. Mando fotos de ellos y otros amigos, videos, una descripción de sus personalidades y -como no podía ser de otra manera- un retrato minucioso de mi persona, para encarnar apropiadamente al personaje.

Al cabo de una semana recibo su respuesta:

"Anonetoy, lo investigué con lujo de detalle y dada su dudosa reputación he decidido declinar la propuesta. Siento la necesidad de comentarle con el menor de los respetos que es usted un ser humano desdeñable, orgulloso, solitario, impertinente, antipático, y todo un sin vergüenza. Ahora que lo pienso, me corrijo, usted no es un ser humano. Es más, cambie esa postura que se está encorvando. Y deje de tocarse el pelo. ¡No ve que se está quedando pelado! Su vida me apena. Como también me apena el saber que hay un sujeto tan repugnante que se me parece. Sepa, también, que si lo tuviera a mi lado lo escupiría. Púdrase".

(A fin de cuentas, no queda otra que ir medio horario a cada fiesta).

P.D.1: A Rocío, hermana de otros padres, un gran abrazo.
P.D.2: Colo, querido, ya levantaremos copas "por esas noches que se convierten en mañanas, y por los amigos que se convierten en familia".

25 mar. 2009

Resultados cosechados


Cuando estaba por ceder, recibí el mail de Tata y salté de alegría:
“Aceptaron nuestro pedido! Estoy copada! Jaja”.

Por lo pronto, la acción de marketing directo enviada por el Plan de Agricultura Urbana de Un Techo para mi País a algunos encargados de semillerías fue exitosa. Al parecer, todos ellos decidieron colaborar con semillas (algunos lo hicieron sin chistar; otros se sintieron en la obligación).

La idea: para obtener donaciones de semillas se enviaron macetas con una carta enrollada a nombre de encargados de semillerías. En la cara exterior de la misma se leía lo siguiente: “Arranquemos la pobreza de raíz”. El texto invitaba literalmente a arrancar la carta de la maceta, desenrollarla y, por supuesto, leer la propuesta del interior.

13 mar. 2009

Extracto



Lovemarks, página 95:

"Si pensás que sos muy chico como para causar algún tipo de impacto, intentá irte a dormir a la cama con un mosquito".

9 mar. 2009

Quiromancia y otras manos


Extiendo estas manos jóvenes, cuarteadas, cansadas. Por unos minutos disfruto los movimientos toscos de los dedos mientras los estiro y doblo. Las articulaciones crujen. Hago esto una y otra vez hasta que la mirada se fija en las líneas de la palma de la mano; más precisamente, en la línea de la vida y en la del destino.

Entonces pienso en la quiromancia, el arte de la lectura e interpretación de las manos. Sin tener la más pálida idea, intento leerlas. El caso es que las líneas (o lo que queda de ellas) han cambiado en cuestión de días y las manos están tajeadas.

Después enfoco la mirada y las interpreto de forma minuciosa:
Ayer cambió el destino. El mío y el de muchas familias.
Volvimos de una nueva construcción del techo .

26 feb. 2009

Incómodo



La comparación es inevitable, pero no queda otra.
Hay que entrenar.

8 feb. 2009

No sé



Supongo que la quiero por las virtudes. Intuyo que es la única -única- mina que combina la dosis justa de arte, libertad, frescura, alegría. Qué sé yo. De paz, seguridad, temperamento, humildad... Creo que es por eso. Porque el último beso es como el primero (o mejor aún) y después del beso viene la

pausa.

Hay un algo imposible de escribir y describir. No entiendo por qué cada vez que pienso en ella me quedo en blanco y dejo de pensar. ¡Pero qué imbécil! Todo esto suena cursi. Supongo que la quiero por sus virtudes, aunque tenga esas gietas molestas que tampoco vienen al caso.

Temo que me fascina por sus defectos.